El 12 de marzo del año 2020 el crucero MS Braemar se acercaba a las Bahamas con casi 50 pasajeros y tripulantes que mostraban síntomas de coronavirus; otros ya habían sido diagnosticados de esta enfermedad; mas el Ministerio de Transporte de las Bahamas declaró que “no se le permitiría atracar al crucero en ningún puerto de Las Bahamas y que no se desembarcaría a ninguna persona”; y a pesar de los frenéticos esfuerzos del Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido y de la Línea de Crucero