Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.
Asistiendo al colega Armandito
Brigada Médica Cubana en Mozambique
Apoyando al colega Armandito

Para cualquier cirujano es un verdadero reto tener que someter a cirugía a otro cirujano. Son los casos en los que hay que crecerse. Y si el proceder se trata de devolver la herramienta "Mano" a tu colega, el tema es aún más complejo. El profe Armandito, como comúnmente se le conoce en el Hospital Finlay, fue mi profesor durante la carrera; es Especialista 2do Grado en Cirugía General, Profesor Auxiliar, Ms. C. en Urgencias Médicas, Presidente del Comité Académico de esta especialidad, con 40 años de servicio, y dentro de ellos 2 años de experiencia en el extranjero (Angola). Asistiendo al colega Armandito

Este amigo y colega, tenía diagnosticada una Enfermedad de Dupuytren ─afección crónica de la facia palmar en la mano, de causa idiopática, progresiva e invalidante─, por lo que comenzaba a verse limitado de ciertas prácticas debido a la disfunción que le provocaba. Y fue llevado al salón, donde se le realizó una fasciectomía parcial, y ha evolucionado favorablemente. 

Desde entonces, todos hemos estado persiguiendo un suceso: Que Armandito vuelva a operar. Y no tengo cómo manifestar en estas letras el sentimiento experimentado cuando el mismo profe Armandito compartió la foto de su 1ra cirugía después de operado ─hernia incisional─. Detrás de tanta alegría por ambas partes, existe todo un equipo de excelentes profesionales. Me gustaría aplaudirlos a todos; en 1er lugar al profesor Gabriel, con quien tuve el inmenso placer de compartir a 4 manos este hecho. El equipo del salón integrado por anestesistas ─Cedeño, Héctor, Javier─, técnicos de Anestesia, residentes, licenciados ─Ofelia─, enfermeras, empleados...y por último a nuestros especialistas en Fisiatría, quienes llegaron a cerrar con broche de oro.

Son historias que se repiten en nuestro medio. En esta ocasión, se reincorpora a un cirujano, pero ha sucedido con educadores, ingenieros, pintores, albañiles, hombres y mujeres que llegan al Finlay con la esperanza de continuar batallando. 

Si fuera a escribirse el guion de una película, la trama estaría alrededor de hombres sencillos y de pueblo ayudando a hombres sencillos y de pueblo. Una redundancia gloriosa que solo la asegura la Revolución Cubana.

 

Rolando Vázquez

 

 

0 reactions
¡Hola! Gracias por visitar nuestra página web. Estamos trabajando para ofrecerte los mejores contenidos, pero todavía no los hemos publicado. Por favor, vuelve pronto para descubrir todo lo que tenemos preparado para ti. ¡Te esperamos!